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28 de
agosto
de 2005
La Felonía como práctica sindical Se suprimen por una exigua y única indemnización los vales de los Economatos y la ayuda por Carbón Gas, tanto para los prejubilados, jubilados y demás pasivos actuales como futuros A propuesta de la empresa y con una rapidez inusitada, hoy jueves 28 de julio, se ha procedido a la firma de un acuerdo de eficacia general –es decir, obligatorio para todos y todas- entre la empresa, CCOO, UGT, FITC y AMI que supone el desmantelamiento de los diferentes Economatos Laborales (Barcelona, Bilbao, Madrid, Santander, Sevilla, Valencia y Zaragoza) para todo el personal pasivo –hoy, en torno a las 18.500 personas más las que se vayan incorporando en el futuro-, a cambio de una indemnización por una sola vez. Para calcular y visualizar semejante despropósito baste con echar un vistazo a los valores económicos actuales, multiplicar por los años de expectativa de vida y comparar con la indemnización acordada. La pérdida económica a cambio de nada es tan significativa que, amén de no salir de nuestro asombro por la cesión sindical producida, nos hace suponer que algo más se esconde en este comportamiento sindical tan inaudito. Si ya tuvimos un primer ejemplo de cómo se las gastan algunos de “nuestros representantes” en la negociación del seguro de vida (los mismos actores de hoy menos la UGT), regalando al banco muchos miles de millones de aquellas pesetas, hoy se completa el círculo de la entrega sindical con una nueva aportación, esta vez, de varios millones de euros. Pero es que, además, se dispone de un derecho de miles de personas que están ya fuera del banco y que difícilmente se pueden sentir representadas por semejantes agentes sociales, dándose la paradoja de que miles de ellos están organizados en asociaciones independientes, una de ellas JUBIQUÉ que ha reclamado por escrito su derecho a ser escuchada en este asunto y en cuantos otros les afecten directamente. Si la impostura de lo pactado es descomunal, la proporción de la medida se incrementa en el futuro según se vaya incorporando plantilla al colectivo de prejubilados y jubilados. Dado que el interés era de la empresa por cambiar la actual situación, la posición de la CGT fue muy clara desde el inicio, como así consta en las actas de las reuniones y con la propuesta que entregamos para ser debatida: rechazar los tramos de edad, estimar el 100% del valor de los vales y ayuda de carbón gas con una expectativa de vida de hasta los 80 años, añadiendo 118 € anuales por beneficiario, en el caso de hijos hasta los 26 años y mayores hasta los 85; Por añadidura, no quisimos incrementar el valor con un tipo de interés anual que hubiera sido lo lógico, ya que los vales se revalorizan anualmente con arreglo al crecimiento de los precios de las diferentes comunidades donde se tiene derecho, porque entendíamos que negociar la cantidad anticipada debería de tener algún coste para nosotros. Que nadie nos diga que es pedir la luna, porque es, ni más ni menos, lo que vale y, si no lo quieren pagar, pues que se quede como hasta ahora y asunto zanjado. El único aspecto relativamente positivo de este acuerdo ha sido dejar fuera del paquete el consumible con que cuenta los pasivos, el cheque del El Corte Inglés, que se monetiza sumándolo al pago anual por compensación de beneficios sociales, eso si, detrayendo un 7,5% de su valor actual, ya que estos sindicatos han entrado también aquí en la lógica de la empresa, por considerar que existen unos rápeles entre lo que realmente le cobra ese comercio al banco y su valor facial. Este importe será revalorizable anualmente con arreglo a las subidas que se determinen en el convenio colectivo. A continuación reproducimos lo pactado en Madrid, para que cada cual se vaya haciendo una idea de cómo le va a repercutir el contenido de lo firmado por quien ¿representa? al 90% de la plantilla, una situación que sólo vosotros y vosotras podréis cambiar en las próximas elecciones sindicales. Como veis, se unifican valores en recorridos de edad de cinco años, perjudicando significativamente a los más jóvenes de cada uno. Otro dato revelador es que se negocia sobre los valores de los vales del 2005, de esta forma se pierde la revalorización del IPC real de ese año, aunque lo harán efectivo en el 2006, una práctica mal adquirida de la negociación del sector en donde se ha abandonado la cláusula de revisión salarial. No acabando aquí el desaguisado, se suprime la cantidad propia por cada beneficiario y se asimila todo a uno: cónyuge, con lo que el ahorro para el banco se incrementa sustancialmente, ya que existen muchos trabajadores con hijos menores de 26 en situación de prejubilación. Ni que decir tiene que se olvida totalmente del personal con hijos o familiares a su cargo con discapacidad física o psíquica. Eso si, nos permiten seguir conservando el carné del economato para posibles descuentos comerciales. Una cosa es que en cualquier proceso de negociación dejes algo en el camino pero, en este caso, nos han dejado en paños menores y no podemos entender que lo cedido se aproxime en media al 50% del valor total del derecho. Esto ha sido, en pocas palabras, un atraco. |
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