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PARTICIPACIÓN EN BENEFICIOS: UN EXPOLIO QUE NO CESA A pesar de que año tras año los beneficios del SCH alcanzan cifras récord, los responsables de la Entidad continúan negándose a aumentar las pagas de beneficios en proporción a los resultados obtenidos. Mientras que en 2006 los beneficios de la Entidad aumentaron un 22,10%, alcanzándose los 7.596 millones de euros, y el dividendo abonado a los accionistas se elevó en un 25%, la dirección del SCH se niega un año más a retribuir a los empleados por el esfuerzo realizado. El Banco no puede seguir ignorando esta realidad, ni escudarse cínicamente en el nefasto Convenio Colectivo firmado por CCOO, UGT y FITC en 1996. Es cierto que en aquel convenio se limitó a un máximo de 3,75 las pagas de beneficios, cuando en el redactado anterior no se contemplaba ningún límite: a más dividendo para el accionista más salario para el trabajador. La ausencia de esos “topes”, en el SCH, donde el dividendo abonado ha aumentado un 120% en los últimos 5 años, pasando la plantilla de 26.628 a 20.081 trabajadores, nos habría dado derecho a cobrar este año 8’25 PAGAS MÁS DE BENEFICIOS. El cuadro adjunto deja clara la magnitud del expolio que estamos sufriendo los trabajadores del SCH:
Desde CGT, pensamos que es necesario volver a dotar al Convenio Colectivo de los mecanismos de participación en beneficios que permitan revertir sobre la plantilla una parte de estas cifras tan astronómicas. Así mismo entendemos que nada impide al SCH mejorar la situación en el ámbito de la empresa, introduciendo mecanismos objetivos que permitan al conjunto de la plantilla participar proporcionalmente en los beneficios obtenidos por la Entidad. Debemos recordar que la dirección del SCH está siendo infinitamente más generosa cuando se trata de sus retribuciones. En 2006 los miembros del Consejo de Administración cobraron 32,28 millones de euros (un 24% más que en 2005), mientras que la alta dirección, 26 personas, se embolsaron 64,78 millones (un 40% más). Decir también que los máximos responsables del Banco, Emilio Botín y Alfredo Sáenz, ganaron 3,4 y 8 millones de euros respectivamente, un 13% más que en 2005. Teniendo en cuenta que una paga para toda la plantilla son 25 millones, las comparaciones resultan, ciertamente, odiosas. Ante estas cifras, seguramente haya un selecto y reducido grupo de privilegiados con motivos sobrados para celebrar, en la próxima junta general de accionistas, el 150 aniversario del Banco de Santander. Pero para el resto de una plantilla cada día más reducida, para aquellos y aquellas que a diario se enfrentan a un entorno laboral extremadamente duro, con objetivos inalcanzables, presiones, amenazas, prolongaciones de jornada, etc., la reiterada negativa del Banco a aumentar la participación de los empleados en los beneficios de la Entidad, de manera proporcional a los resultados obtenidos, supone un auténtico expolio que no deja margen para las celebraciones. Desde CGT vamos a seguir actuando en todos los frentes. En la mesa del Convenio Colectivo, intentando recuperar aquello que nunca debió cederse. Pero también en la empresa, denunciando la situación actual con todos los medios a nuestro alcance, exigiendo una mejora en los sistemas retributivos del SCH en base a un mecanismo tan objetivo como es el aumento de las pagas de beneficios en función a los resultados obtenidos por la Entidad. |
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