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Mayo 2007
El Santander aprieta y ahoga
Los excelentes resultados obtenidos en el primer
trimestre de 2007, con un incremento de los beneficios del 21%, con la mejora de
4,6 puntos en el ratio de eficiencia y con un aumento de 11 puntos en el
diferencial de ingresos y costes, dan una idea de la fortaleza de la
multinacional, pero no explican las presiones, exigencias y amenazas
que la plantilla vive constantemente en todas las áreas del grupo
financiero.
Y como la dirección del SCH es la encargada de contar
todas las excelencias del negocio, nos toca a la representación de los
trabajadores explicar los costes humanos que esto conlleva.
Empezando por el incumplimiento doloso de los propios
sistemas retributivos, donde a muchos se les regatea unos miles de Euros en
incentivos por puntos, y sin embargo se promete a la élite laboral unos
cuantiosos repartos de Stocks Options. Nos referimos al anuncio de repartir un
Bonus de 390 millones de Euros a 5.000 directivos del grupo, tan sólo en el
primer año de los tres de que consta el plan.
Pasando por las escandalosas cifras de remuneración
del Consejo de Administración, desde el primero hasta el último, donde el
Consejero Delegado es el que más se lleva. Desde luego nada que ver con las
subidas que ofrece la AEB para el próximo convenio, o las exiguas contribuciones
a nuestro plan de pensiones.
Comparad la diferencia.
Publicado en Expansión:
El banco presidido por Emilio Botín, quiere convertirse, según la carta
del presidente, en uno de los cinco mejores bancos del mundo en rentabilidad y
eficiencia, de ahí este plan de incentivos en una entidad que presume de buenos
sueldos.
Alfredo Sáenz, ganó ocho
millones, un 13% más que en 2005, cobra más que Botín –3,4 millones, también un
13% más que en 2005–.
Por primera vez, se
revela el sueldo que los directivos cobrarán en el ejercicio en curso. Sáenz y
Botín tendrán una retribución fija de 3,1 millones y 1,18 millones,
respectivamente. La retribución variable será de 5 millones y 2,19 millones en
cada caso. Matías Rodríguez Inciarte y Francisco Luzón, los otros ejecutivos
mejor pagados del banco, cobraron 4,5 y 4,6 millones en 2006, respectivamente.
Y todas estas cantidades están premiando la
gestión que padecemos diariamente, con jornadas extenuantes, objetivos
inalcanzables y una reconversión permanente que afecta a todos los rincones del
banco. Porque de eso se trata, de estar en continua reestructuración,
segregando actividad bancaria, enviando el trabajo a empresas instrumentales,
obligando constantemente al personal a cambiar de puesto, sucursal, función,
etc. Todo vale para que los beneficios suban y los costes bajen.
Hasta tal punto hemos llegado, que la marea
amenaza con extenderse a la Red de Sucursales, segregando todas las tareas
administrativas, empezando por las Oficinas de Empresas. Un escenario que
nos pinta una red comercial, centrada exclusivamente en tareas de ventas y que
descuida todo lo que ha sido el trabajo clásico del sector, utilizando para ello
modelos externos, baratos e ineficientes.
Estas son las fórmulas
mágicas que utilizan para abaratar los costes de personal, por las que pagan tan
maravillosamente a unos y castigan a otros a una situación de permanente zozobra
y exigencias sin fin, que continuarán aplicándose si entre todos, sindicatos
y trabajadores, no nos oponemos con rotundidad a estos mecanismos que
afectan gravemente al empleo en el Banco.
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