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Unos a ISBAN, otros a PRODUBAN y el resto… ¿sobran o estorban? Valga como título el chistecillo fácil que circula últimamente por el Área de Tecnología, ya que creemos refleja de forma bastante acertada cuál es el sentir general. Si antes fue ISBAN, ahora es PRODUBAN (por cierto, qué prodigio de imaginación el nombrecito) y mañana…quién sabe. Porque aquí lo único cierto y constatable es que asistimos al progresivo desmantelamiento (que no reestructuración) de un Área de vital importancia para el funcionamiento del Banco y por mucho que nos intenten colocar una moto vieja como si fuera un descapotable, la verdad es que hay cosas que no nos cuadran.
Quizás porque los responsables
del proyecto nos han mentido desde el principio y continúan mintiendo de forma
evidente, lo cual nos hace temer que algo tienen que ocultar. Y es que,
además de chistes, también circulan muchos rumores. Como por ejemplo que la
mayoría del personal con perfil directivo (gerentes, etc…) que ha pasado a ISBAN
va a retornar al
Volviendo al meollo de la cuestión, y sean o no ciertos los rumores, ahora son los departamentos de Producción los afectados por una segregación cuyo principal efecto a medio plazo será un recorte muy importante en los derechos de los trabajadores y trabajadoras afectados. No nos vamos a extender aquí (ya lo hemos hecho muchas veces) en una explicación pormenorizada sobre esa reducción de derechos, pero para cualquier trabajador con dos dedos de frente y un poco de experiencia es evidente que la “oferta” tiene trampa y no supone la más mínima ventaja con respecto a la situación actual. Algo que, por otra parte, ya no niegan expresamente ni los propios responsables de llevar a cabo la segregación, desde el momento en que la presentan como hechos consumados e inevitables, casi un “mal menor”. En cualquier caso, baste recordar la desregulación de condiciones de trabajo que implica el cambio al Convenio de Consultoras, el aumento de horas de trabajo estipuladas (por mucho que digan otra cosa, de 1700 horas anuales a 1880 horas en las nuevas empresas) y la indefensión absoluta al no existir por el momento (y mucho nos tememos que tampoco en un futuro próximo) ningún tipo de representación sindical que, aunque parezca que no, para algo vale. Recordar también las dudas más que razonables en cuanto a movilidad geográfica se refiere, las nulas garantías de que los salarios vayan a actualizarse en alguna medida, sin depender del arbitrio casi exclusivo de la jerarquía inmediata, las indefiniciones en lo referido a un posible proceso de retorno y otras muchas pérdidas de derechos de menor entidad aparente pero para nosotros igualmente importantes. Y en estas cosas no valen las buenas intenciones ni tampoco las buenas palabras, sobre todo si consideramos que quien las tiene o las pronuncia hoy a saber dónde estará mañana, así que mejor tomar en consideración únicamente lo que nos dan por escrito y eso con las reservas lógicas después de la larga y prolífica trayectoria de esta empresa en lo que a incumplimiento de acuerdos laborales se refiere. En resumen, ¿qué cabe esperar en PRODUBAN…? Pues para tener una ligera idea y después aplicarnos todos el cuento, podemos remitirnos a la descoordinación demostrada en el último pase a ISBAN, que está generando incluso situaciones de muy dudosa legalidad: estructuras jerárquicas “mixtas” entre varias empresas, técnicos que pertenecen a una plantilla, trabajan para otra y facturan como ISBAN, prácticas evidentes de prestamismo laboral y cesión ilegal de trabajadores, todas ellas circunstancias sobre las que creemos que una inspección de trabajo tendría mucho que decir. Y esperamos que tarde o temprano lo haga, no porque queramos poner en evidencia a nadie sino porque nuestra obligación como representantes sindicales es velar por el estricto cumplimiento de la legalidad laboral, máxime cuando su vulneración nos perjudica de forma tan evidente. Porque si alguien esta pensando que la cosa acaba aquí, mejor que cambie de opinión cuanto antes. Los procesos de este tipo no tienen fin ya que cuando las empresas venden su alma al becerro de oro de los “costes planos” y se prima ese objetivo por encima de cualquier otro, se entra en una dinámica cuya única solución de continuidad es la huida hacia delante. El siguiente paso, por lo tanto, será la deslocalización de servicios y ya se habla (más rumores) de lo sospechosos que resultan los continuos viajes de algunos directivos a Marruecos. Y si tenéis dudas sobre las consecuencias de las segregaciones, quizás lo mejor sea preguntarles a los 45 (de 61) empleados de Santander Benelux en Bélgica de cuyos servicios se va a “prescindir” al trasladarse la operativa que realizan en su país a la CGS en Boadilla para después, ya os lo habréis imaginado, segregarse en alguna empresa del grupo, nueva o ya existente. La única vía de salida a tanto desatino es obligar a la empresa a cumplir la legalidad y negociar con nuestros legítimos representantes (las organizaciones sindicales) las condiciones de trabajo de forma que se respeten todos los derechos de los que disfrutamos ahora y que, no lo olvidemos, ha costado muchos años y esfuerzo conseguir. Está en nuestras manos: simplemente basta con que todos digamos NO A LA SEGREGACIÓN. |
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