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¿IGUALDAD Y CONCILIACIÓN EN EL BANCO SANTANDER? Hace meses representantes del banco y de algunos sindicatos se hacían una foto firmando un acuerdo sobre igualdad de oportunidades y conciliación de la vida laboral y familiar. Casi un año después sólo queda la foto, porque las cosas en el Santander siguen igual, o peor. CGT no suscribió ese acuerdo por entender que no era más que una maniobra propagandística. En su momento ya explicamos que el citado acuerdo no recogía ningún compromiso para corregir la discriminación que continúan sufriendo las mujeres en el Santander (mientras que más del 33% de la plantilla del Banco son mujeres, éstas sólo suponen el 19% en los niveles 1 a 5, y apenas llegan al 10% en el nivel 1). Y en cuanto a la conciliación de la vida laboral y familiar, CGT planteó dos requisitos previos, sin los cuales dicha conciliación es imposible: más personal en las oficinas y poner límite a las prolongaciones fraudulentas de la jornada laboral. Además, ¿cómo es posible hablar de conciliación cuando se están imponiendo jornadas laborales inacabables, se aplica una política de traslados que sistemáticamente aleja a los empleados de sus domicilios o se toman represalias contra aquellas trabajadoras y trabajadores que hacen uso de medidas de conciliación establecidas por ley (excedencias, reducciones de jornada, etc.)? EN VACACIONES: PROHIBIDO CONCILIAR Por otro lado, la falta de plantilla en oficinas y departamentos provoca que cada año sea más difícil montar unos cuadros de vacaciones que respondan a las necesidades familiares y personales de la mayoría de trabajadores y trabajadoras del Santander. Además el banco prohíbe expresamente a algunos colectivos conciliar sus vacaciones con las de su familia, imponiendo periodos concretos, sin tener en cuenta las necesidades de los afectados. Este es un ejemplo más de “la importancia” que tiene para la dirección del Banco la conciliación de la vida laboral y familiar de sus empleados. CHEQUES GUARDERÍA, OTRO GALIMATÍAS Ahora resulta que los sindicatos firmantes del acuerdo reconocen que el banco les está tomando el pelo. Y es que el cobro de esta prestación por parte de los teóricos y escasos beneficiarios, se ha convertido en un auténtico galimatías, en un proceso kafkiano, en el que no faltan “perlas” en forma de correos electrónicos que destilan prepotencia y menosprecio hacia algún empleado que todavía insiste en reclamar el pago de la prestación. Y todo esto sin olvidar que el acuerdo excluyó a un amplio colectivo de trabajadores y trabajadoras que, a pesar de tener hijos menores de 3 años, no cobrarán ni un euro. Nos referimos a los padres y madres que no llevan a sus hijos a una guardería o a los trabajadores de Boadilla del Monte que, por razones de proximidad a su domicilio, no utilizan la guardería de la Ciudad Financiera. Desde CGT seguiremos planteando que la ayuda por hijos menores de 3 años sea universal y con revalorización anual. “EMPRESA FAMILIARMENTE RESPONSABLE”, ¡¡VAYA CHISTE!! Pero, a pesar de todo, el Banco de Santander continúa haciendo propaganda y presume de haber obtenido un “certificado de empresa familiarmente responsable” lo cual, vista la realidad, daría para un chiste sobre la tómbola en la que se rifan estos “certificados” y las papeletas que ha tenido que comprar el Banco para obtenerlo. Lo cierto es que, mientras el Santander no invierta una parte de sus inmensos beneficios en mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras, el referido acuerdo no será más que papel mojado, que el banco utiliza para lavar su imagen. |
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